28 Mayo, 2017

Güacho y Los Antiguos en el Teatro Sala Ópera

Güacho y Los Antiguos en el Teatro Sala Ópera

Por Blas Pertierra
Fotos de Euge Nuñez

El sábado 29 de octubre, llegó al Teatro Sala Opera la única gran fecha del año de Güacho en La Plata, que además contó con la presencia de Los Antiguos como invitados de lujo.

A pocos minutos pasados de las 21 horas y cumpliendo con los horarios anunciados, se abrió el telón por primera vez y Los Antiguos comenzaron a sonar con la instrumental “C.O.C.”, dejando en claro desde el inicio qué es lo que vinieron a hacer en su primera presentación en la ciudad. Sin respiro siguió “La peste del sapo”, canción con la cual se apersonó en el escenario Pato Larralde -vocalista de la banda- bajo una lluvia de aplausos.

En un show sumamente intenso capaz de demostrar porqué se erigieron como uno de los grupos más importantes de la escena y a qué se debe el gran crecimiento que tuvieron desde su origen en 2012, repasaron sus dos discos Simple (2013) y Madera Prohibida (2015) con temas como “Nervioso y ebrio”, “H.P.V.”, “La culpa al viento” y “El hombre que no se puede ir”, entre otros. Un mazazo tras otro en los oídos de los asistentes que deliraron con cada riff de las guitarras, con la fuerte presencia de los graves y, por supuesto, con los aullidos de Larralde, que dejó la garganta en cada verso.

Ya sobre el final del set de una hora, con el lugar a punto de llenarse, la banda de Capital se despidió con “El inventor del mal” y “Hecho a mi medida”. Su primera vez en la ciudad de las diagonales fue más que satisfactoria y se fueron aclamados por el público, que se quedó esperando que vuelvan pronto.

Cerca de las diez y media de la noche, y con un gran caudal de gente que no paraba de llegar al Teatro de la calle 58, se empezaron a escuchar los coros de “Los errantes”, como invitando a la gente a adentrarse en un ritual que los llevaría de viaje por un buen rato. Esto hizo que el público empiece a impacientarse y lanzar cánticos arengando a Güacho.

Finalmente, el telón se abrió para que el trío platense arranque su show con “El hambre y la sed” de su álbum Vol. 2. Así, la agrupación formada por Lisandro Castillo en guitarra y voz, Joaquín Castillo en bajo y Hernán Torres en batería, volvía a los escenarios platenses desde su última presentación en Pura Vida en enero de este año.

La lista de canciones se completó con “Blus para un planeta rojo”, “Ciervo negro” y “El principio del caminar”, entre otras. Luego fue el turno de los invitados: Lucas Barrue de Picaporters se sumó con su guitarra en “Vuelo submarino” para darle distintas texturas al riff cíclico e hipnótico de la canción y Eduardo Morote de Señor Tomate tomó el mando de las percusiones en varias oportunidades.

Después de un breve entretiempo en el que la gente aprovechó para tomar aire y beber algo, los Güacho volvieron al escenario para interpretar “El camino” y sumar a Shaman Herrera en las voces. Ya acercándose al final del concierto de casi una hora y media de duración, los chicos de La Plata hicieron sonar “Abelardo el pollo”, el clásico de Pappo’s Blues.

Para concluir, el trío se despidió con “Amanecer en la frontera”, fundiendo los cuerpos y gargantas de los presentes en un pogo y un coreo que podrían haber durado una eternidad. Entonces fue cuando las luces se encendieron, permitiendo ver las caras felices y las cabelleras sudadas esperando con ansias la pronta llegada de otra fiesta a las que nos tienen acostumbrados los muchachos de Tolosa.

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